The Green Leaves of Summer: la versión de Nick Perito en los créditos

Antes de la granja y del primer diálogo, The Green Leaves of Summer establece una entrada musical reposada. La versión escuchada está acreditada a Nick Perito.

Un tema de El Álamo, una grabación de Nick Perito

The Green Leaves of Summer nació para El Álamo, la película de John Wayne de 1960, con música de Dimitri Tiomkin y letra de Paul Francis Webster. En los créditos iniciales de Malditos Bastardos se utiliza una interpretación instrumental acreditada a Nick Perito. Es necesario separar la autoría de la canción de la identidad de la grabación que Tarantino selecciona.

Decir que el tema procede de El Álamo no significa que el audio se haya extraído directamente de la banda sonora de aquella película. Una composición puede circular mediante arreglos, versiones y discos distintos. La interpretación de Perito tiene su propia forma sonora y es esa forma la que organiza la apertura de Tarantino.

La ausencia de una voz que cante la letra cambia la relación con las imágenes. El espectador recibe una melodía sin que unas palabras le indiquen personajes, lugares o acontecimientos. Quien conoce la canción puede recordar su origen; quien no la reconoce puede percibir su carácter musical sin necesitar información previa. El título de la película y los créditos tienen espacio para aparecer dentro de esa escucha.

Esta entrada tampoco debe confundirse con The Verdict, el fragmento de Morricone asociado a la aproximación a la granja. La película utiliza piezas diferentes para los créditos y para el comienzo de la acción. Reconocer el cambio permite escuchar cómo la música pasa de preparar una disposición general a intervenir en una situación dramática concreta.

Una apertura que no empieza con un ataque

El carácter melódico y relativamente contenido del fragmento aplaza la expectativa de una entrada bélica estruendosa. La película no necesita comenzar con ruido de batalla para anunciar que tratará sobre violencia. Puede ofrecer primero un tiempo de escucha y reservar el peligro inmediato para la llegada posterior de los personajes.

Los créditos crean una zona previa al relato. Durante ese tramo, la música puede relacionarse con el diseño de los nombres, la duración de sus apariciones y la presentación del título sin estar obligada a seguir el movimiento de un cuerpo dentro de la ficción. Es una forma de organizar el acceso del espectador a la película antes de que una escena reclame su atención.

La procedencia de un tema vinculado al western permite escuchar una memoria de ese género. Esa asociación no convierte el comienzo en una declaración sobre toda la historia de El Álamo ni establece una equivalencia política entre ambas películas. El préstamo puede funcionar mediante un tono y una tradición cinematográfica, sin transportar de manera automática todos los significados de la obra anterior.

La elección también favorece una sensación de relato recordado o contado desde cierta distancia. Esta es una lectura del efecto musical, no una afirmación sobre lo que cada espectador debe sentir. Una melodía instrumental puede producir melancolía, calma o expectativa según la escucha. La película aprovecha esa apertura emocional antes de precisar una amenaza en la primera secuencia.

La melodía reconocible puede actuar incluso cuando el espectador no sabe nombrarla. El préstamo cinematográfico no exige un examen de referencias para producir un efecto. Quien identifica El Álamo añade una asociación; quien solo escucha la versión instrumental recibe igualmente su tempo y su contorno melódico. Esta doble posibilidad permite que la apertura funcione como experiencia inmediata y como invitación a reconocer una memoria del cine, sin que una forma de escucha invalide la otra.

Comenzar por la música antes de entrar en el capítulo

La separación entre créditos y primer capítulo resulta coherente con una narración que señala sus divisiones. El público recibe una presentación de la obra y después una entrada a un espacio, una fecha y una situación. La música contribuye a que esos momentos no se confundan, aunque formen parte de un inicio continuo.

En el uso de capítulos y prólogos en Tarantino, los umbrales tienen una función práctica: preparan un cambio de atención. Aquí la melodía permite detenerse en la condición de película antes de observar a una familia ante la llegada de un visitante. La tranquilidad inicial no garantiza seguridad para esa familia; pertenece a otra escala del relato.

Escuchar la pieza fuera del filme puede producir una experiencia diferente. Sin los créditos y sin la transición hacia la granja, permanece la grabación de Perito, pero desaparece la expectativa que la película construye a su alrededor. Por eso la función de un tema no se explica únicamente enumerando su autor y su origen. También depende de dónde empieza, de qué imágenes acompaña y de qué viene después.

Dentro de la banda sonora de Malditos Bastardos, The Green Leaves of Summer cumple una tarea muy concreta: abrir la escucha sin anticipar todo el repertorio que seguirá. Su delicadeza no contradice la violencia posterior. Establece un punto de partida que esa violencia irá transformando, y permite que la primera amenaza resulte una alteración perceptible de un tiempo que había comenzado de otra manera.

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