El Star Trek de Tarantino y Mark L. Smith

El proyecto de Star Trek llegó a tener desarrollo de guion con Mark L. Smith. Las declaraciones de sus responsables permiten conocer el tono buscado y algunas referencias, aunque no reconstruir una película completa.

Una idea de Tarantino desarrollada por otro guionista

El proyecto de Star Trek asociado a Quentin Tarantino se hizo público en 2017 y avanzó con Mark L. Smith como guionista, a partir de una idea del director. J. J. Abrams participó en su desarrollo. La distribución de funciones importa: hablar del guion de Tarantino puede servir como abreviatura periodística, pero no debe borrar el trabajo de Smith ni convertir toda frase atribuida al proyecto en una línea escrita personalmente por el cineasta.

La posibilidad resultaba llamativa porque unía una franquicia de ciencia ficción con un director cuya obra se había concentrado en otros géneros. Sin embargo, Star Trek había utilizado desde sus primeras temporadas formas narrativas muy diversas. Sus viajes permitían encontrar sociedades que recordaban épocas, sistemas políticos o convenciones de la cultura terrestre. Ese margen hacía posible imaginar una intervención personal sin abandonar necesariamente la premisa de exploración.

La información pública describía una orientación adulta, habitualmente resumida mediante la expresión R-rated. Esa etiqueta comunicaba una intención de tono respecto a violencia y lenguaje. No era una clasificación oficial concedida a una película terminada: los organismos de calificación examinan una obra concreta. El proyecto no llegó a producir un largometraje estrenado que recibiera esa evaluación.

La existencia de un trabajo de escritura sí lo distingue de una ocurrencia mencionada una sola vez en una entrevista. Smith habló de su participación y de las conversaciones mantenidas con Tarantino. Aun así, disponer de un guion en desarrollo no significa que todos sus elementos fueran definitivos ni que hubiera comenzado el rodaje.

La referencia a A Piece of the Action

Las noticias sobre el proyecto lo relacionaron con A Piece of the Action, episodio de la serie original en el que la tripulación encuentra una sociedad que ha imitado el mundo de los gánsteres estadounidenses. La referencia ofrecía un punto de contacto entre el universo de Star Trek y los intereses de Tarantino por el crimen, los códigos de grupo y la representación de papeles.

El episodio original utiliza esa imitación para producir humor y conflicto cultural. Kirk y Spock deben comprender reglas que proceden de una imagen parcial de otra sociedad y adaptarse a ellas. La ciencia ficción permite que un modelo terrestre reaparezca deformado en otro planeta. Esa operación se presta a discutir cómo una ficción o un documento pueden influir en la conducta de quienes los reciben.

Relacionar el proyecto con ese episodio no permite afirmar que Smith hubiera escrito una reproducción escena por escena. Una referencia puede servir de punto de partida, de ambiente o de mecanismo narrativo. Sin acceso a una versión autorizada y completa del guion, resulta improcedente inventar diálogos, villanos, cruces de tripulaciones o un desenlace que las declaraciones disponibles no describen.

El atractivo del cruce estaba en la posibilidad de que los oficiales de la Enterprise tuvieran que desenvolverse en un sistema de amenazas y negociaciones reconocible para el cine criminal. Esa lectura explica una afinidad potencial; no demuestra qué proporción de la historia habría transcurrido allí ni cómo se habría equilibrado con la exploración espacial.

Las explicaciones de Smith y la película que no llegó

En una entrevista de 2023 con Collider, Smith recordó el entusiasmo del trabajo y habló de la violencia intensa que imaginaban. También atribuyó las dudas de Tarantino a la posibilidad de que Star Trek se convirtiera en su última película. Esa explicación debe mantenerse como testimonio del guionista sobre sus conversaciones, sin transformarla en una resolución exhaustiva de todas las decisiones industriales del proyecto.

El número de largometrajes que Tarantino ha dicho querer dirigir introduce una presión particular en cualquier elección. Un proyecto de franquicia podía interesarle y, al mismo tiempo, plantearle dudas sobre cómo cerrar su trayectoria. Las declaraciones acerca de su última película permiten seguir ese debate, que cambia según el momento y no ofrece una fórmula automática para predecir la siguiente obra.

Los comentarios entusiastas de Smith sobre la calidad potencial de la película expresan una valoración personal. No pueden comprobarse como si describieran un resultado visto por el público. Un guion puede entusiasmar a sus autores y seguir necesitando decisiones de dirección, interpretación, montaje y producción que transformen la experiencia final. El interés de esas palabras está en mostrar la confianza que existió durante el desarrollo.

La existencia de un guion trabajado por Smith permite hablar de desarrollo escrito, pero no convierte las descripciones públicas en una lista definitiva de escenas, personajes o decisiones de reparto.

El Star Trek de Tarantino permanece, por tanto, como un proyecto con trabajo de escritura y testimonios concretos, pero sin una película estrenada. Su historia muestra un encuentro posible entre la aventura espacial y el cine de gánsteres. Mantener claras la referencia televisiva, la autoría de Smith y la condición no realizada permite valorar esa posibilidad sin presentar una obra imaginada como un capítulo perdido de la franquicia.

Volver a proyectos cancelados de Tarantino.