La pérdida de los ojos de Elle Driver une dos episodios de Kill Bill: Vol. 2. Pai Mei le quita el primero durante su formación; Beatrix le arranca el que le queda al terminar la pelea en la caravana de Budd. La repetición conecta una herida del pasado con una derrota que sucede ante el espectador.
El parche ya formaba parte de la presentación de Elle en el primer volumen. La explicación de su origen llega mucho después, cuando ella decide hablar de su antiguo maestro. Una característica visible del personaje adquiere entonces una historia, y esa historia se incorpora a la confrontación con otra alumna de Pai Mei.
El interés del recurso está en cómo cambia la relación de poder entre quienes participan. El maestro castiga una insolencia; Elle presume de haberse vengado; Beatrix responde dentro de una lucha que ambas quieren ganar. La semejanza entre las agresiones permite reconocer un vínculo, aunque cada una ocurra en circunstancias distintas.
Las dos pérdidas se reúnen en el segundo volumen, estrenado en 2004, mediante un relato dentro de la pelea. Elle explica su pasado y la película muestra el episodio que cuenta. La información llega a Beatrix poco antes de que el mismo tipo de agresión vuelva a afectar a su adversaria.
El primer ojo y la autoridad de Pai Mei
El parche de Elle Driver aparece antes de que se conozca su origen. Durante esa primera presentación, el espectador puede reconocerla por una diferencia visible sin disponer todavía de una explicación. La revelación posterior cambia lo que significa ese rasgo: incorpora a su imagen una experiencia de dependencia y castigo que ella había vivido con el maestro.
Elle cuenta que insultó a Pai Mei y que él le quitó un ojo como respuesta. La desproporción caracteriza el poder que ejercía sobre su alumna. La escena convierte una réplica verbal en una consecuencia física permanente, de modo que la autoridad del maestro queda definida por lo que puede imponer cuando alguien lo contradice.
El recuerdo tiene una posición particular dentro de la conversación. Elle conserva la voz que conduce su historia, aunque la imagen muestre un momento en el que carecía de control. Puede elegir cómo presentarlo ante Beatrix. Esa diferencia entre haber sufrido una agresión y contarla después permite que su relato avance desde la humillación hacia la afirmación de una revancha.
Según la explicación de Elle, mató a Pai Mei envenenándolo. La información procede del personaje y se presenta como parte de su desafío a Beatrix. Elle comunica que resolvió aquella relación por su cuenta y utiliza esa afirmación para provocar a quien tiene enfrente.
El segundo ojo cambia el sentido de la repetición
Beatrix Kiddo también conoce a Pai Mei como maestro. Por eso la confesión añade un asunto compartido al enfrentamiento que ya mantenía con Elle. La rivalidad deja entrar una relación anterior: quien cuenta la muerte espera que su interlocutora comprenda a quién ha perdido y quién afirma haberlo matado.
La respuesta de Beatrix repite el daño que acaba de aparecer en el recuerdo. La proximidad entre relato y acción hace que el espectador pueda relacionarlos de inmediato. Elle ha explicado qué ocurrió con su primer ojo y, poco después, pierde el restante. La escena necesita muy poca explicación adicional para que esa correspondencia sea reconocible.
Las situaciones conservan diferencias. Pai Mei actuaba desde la posición de maestro ante una alumna; Beatrix se enfrenta a una adversaria dentro de un combate en curso. La repetición enlaza ambos actos sin volver idénticas sus circunstancias. Lo que antes mostraba una autoridad capaz de imponer un castigo ahora decide una lucha entre dos mujeres que se disputaban la iniciativa.
El resultado también modifica la imagen conocida de Elle. Durante buena parte de la película, el parche convive con su seguridad al hablar y actuar. Al perder el ojo restante, esa presentación queda interrumpida por una reacción descontrolada. La secuencia hace visible el cambio desde la amenaza que dirigía a Beatrix hasta la dificultad inmediata que ella misma debe afrontar.
Elle continúa viva cuando su rival abandona la caravana. El desenlace mostrado es su derrota en ese encuentro. La película deja de seguirla mientras todavía reacciona a lo sucedido, por lo que esta agresión no permite afirmar por sí sola una muerte posterior. La interrupción conserva una diferencia entre lo que la escena presenta y lo que queda fuera de ella.
Un aprendizaje compartido y una violencia que reaparece
El entrenamiento de Beatrix con Pai Mei había dado al espectador una experiencia directa de las exigencias del maestro. El relato de Elle incorpora otra relación con él, marcada por una ruptura. Las dos alumnas conservan historias distintas de una misma autoridad; la conversación en la caravana hace que esas historias entren en conflicto.
La semejanza del gesto puede leerse como una conexión con ese pasado compartido. Sin embargo, la película no muestra una clase específica en la que Pai Mei enseñe a Beatrix a arrancar un ojo. El vínculo narrativo se construye por repetición y por la información que Elle acaba de proporcionar. Atribuir una lección concreta añadiría una escena que el montaje no ofrece.
David Roche analiza el uso del zoom rápido en estas escenas en su estudio Choreographing Genre in Kill Bill Vol. 1 & 2, publicado en Miranda. Relaciona ese movimiento de cámara con la expresión de sorpresa y dolor, e incluye las dos pérdidas oculares de Elle entre sus ejemplos.
La observación desplaza la atención hacia la forma de presentar un impacto. El cambio de tamaño dentro del encuadre puede dar una intensidad propia al instante en que el personaje comprende lo que le ha ocurrido. La cámara participa en la reacción y dirige la mirada hacia el punto donde se concentra esa experiencia.
Roche también vincula este recurso con el cine asiático de artes marciales. Su presencia en el episodio de la caravana permite reconocer una continuidad visual con el entorno de Pai Mei, aunque cambien la localización y quienes se enfrentan. Un procedimiento de puesta en escena puede conservar una relación entre episodios que la historia sitúa en tiempos y espacios diferentes.
